La abdominoplastia es el procedimiento quirúrgico destinado a la reconstrucción de la pared abdominal, mediante eliminación del exceso de piel, exceso de grasa y la tensión de los músculos de la pared abdominal, con el objetivo de remodelar abdomen y cintura, beneficiando esto en la figura en general al tener un aspecto más esbelto.
Hombres y mujeres que, tras una pérdida considerable de peso, han quedado con un exceso de piel sobrante en la zona abdominal. También está indicado en mujeres que tras los embarazos presentan distensión de los músculos del abdomen y flacidez cutánea.
Se realiza una incisión en el área entre el vientre y el pubis, hasta las caderas, desde donde acceder a los músculos abdominales y tejido graso. Primero se tensan los músculos, después se coloca la piel en una posición óptima y se retira la piel sobrante.
Finalmente se realizan las suturas y se coloca un vendaje y un tubo de drenaje temporal para eliminar el exceso de fluidos que pueda acumularse en la zona intervenida.
El tipo de anestesia más empleado es la anestesia general, durante la cual el paciente permanecerá dormido hasta finalizada la intervención. La duración de la abdominoplastia suele ser entre 2 y 4 horas dependiendo de la corrección a realizar.
Requiere hospitalización de 48 a 72 horas aproximadamente.
La recuperación dependerá entre otros factores del estado físico previo a la intervención. Puede oscilar de 2 a 4 semanas de reposo y recuperación.
Un aspecto rejuvenecido gracias a una figura más esbelta, menor talla de cintura y un abdomen plano sin exceso de piel.
No cabe duda del impacto emocional sumamente positivo en los pacientes operados, recobran confianza y autoestima al verse en un cuerpo más joven y saludable.
La recuperación varía según el paciente, pero generalmente implica:
Reposo relativo durante las primeras semanas.
Uso de una faja de compresión para reducir la inflamación y favorecer la cicatrización.
Evitar esfuerzos físicos intensos por al menos 4 a 6 semanas.
Seguimiento médico para evaluar la evolución de la cicatrización.
La recuperación completa puede tomar entre 4 y 6 semanas, dependiendo de la persona y el seguimiento de las indicaciones médicas.
Sí, pero suelen ubicarse en la parte baja del abdomen, donde pueden disimularse con ropa interior o trajes de baño.
Sí, es común combinarla con liposucción u otros procedimientos estéticos para mejorar los resultados.
No es un procedimiento de pérdida de peso, sino de remodelación corporal.
Se recomienda realizarlo después de alcanzar un peso estable.
Los resultados comienzan a ser visibles después de unas semanas, pero el resultado final puede apreciarse entre 3 y 6 meses después de la cirugía.
Mejora de la apariencia del abdomen y contorno corporal.
Aumento de la confianza y autoestima.
Corrección de problemas funcionales como la diástasis de los músculos rectos del abdomen.
Como toda cirugía, la abdominoplastia conlleva riesgos como infección, sangrado, cicatrización irregular y acumulación de líquidos (seromas). Elegir un cirujano plástico certificado y seguir todas las indicaciones médicas minimiza estos riesgos.